Neko

lunes, septiembre 13, 2004

Historia de un amor. Primera parte

El año pasado, por las fechas cercanas a la mitad de julio, leí un libro...
Había dejado de ir a la iglesia (ahhh y por cierto, todo este choro porque es necesario a manera de introducción) debido a que en una de las "reformas" estaban haciendo teatro (literalmente) y cuando se aproximaba la fecha de mi cumpleaños (27 de mayo) en abril, decidí dejar de ir para evitar el clásico: "todos los que cumplen años en mayo pasen al frente".

También me acababa de cambiar de carrera: de sistemas computacionales a cibernética (de programar computadoras a construir robots), llevaba apenas ése primer semestre del 2003. Bueno, el caso es que llevaba varios meses sin ir a la iglesia, y luego mi mamá me presta este maravilloso libro: las nieblas de avalon, de no me acuerdo que autora. El problema en si no fue el libro sino yo. Pienso que no estaba preparado para haberlo leído, aún cuando el contenido del mismo no es sino la historia del Rey Arturo contada desde el punto de vista de Morgana, las dificultades se dieron cuando en mis intentos de encontrar filosofía, encontré profundos argumentos para dudar de mi fe, lo cual desmoronó mi estructura religiosa.

Con lo "viajado" que soy, encontré una nueva definición de dios, lo cual me permitió conservar unos fundamentos espirituales muchomas sólidos, pero aún así, todo lo demás se vio sometido a una profunda y exhaustiva revisión. Fue mas o menos hacia finales de julio, cuando de tanto pensar y pensar, me di cuenta de que mi vida no tenía sentido de ser. No encontraba ninguna razón para continuar, aún cuando no tenía ninguna otra para terminar mi vida exceptuando tal vez la inercia de los hábitos que había adquirido durante años de existir. El caso es que para cuando ésto se intensificó, fue en las fechas en que salió Matrix, donde se expone claramente el problema del sentido de la existencia (y yo siempre buscando y rascando filosofía entodas partes, en libros, películas, conversaciones, etc. siempre le saco algo a todo, o al menos lo intento).

Para esas fechas (inicios de noviembre) estaba profundamente deprimido y comencé a dejar de ir a la escuela, y por consiguiente, de entregar trabajos, investigaciones, tareas,etc, con su respectiva baja de puntos. Eventualmente llegué a tronar todas las materias, pero ésto mi familia no lo sabía, pues para evitar confrontamientos yo fingíaque todo estaba normal, y salía de mi casa a la misma hora que si sí hubiera ido a la escuela casi todos los días (pero era este casi lo que me hacía sospechoso).
Al no ir ala escuela, algo tenía que hacer, así que iba a los parques a leer, y como leer era casi lo único en que ocupaba mi tiempo, leí muchísimo, y también pensé mucho, aunque no llegué a demasiadas conclusiones. Me enfentaba con una alta muralla: la muralla de mi entendimiento. Comenzaba diciembre y yo en las mismas. Probablemente si hubiera tomado desiciones enese momento mi futuro sería muuuy diferente, y yo estaba que reventaba de la presión que sentía por tomar esas desiciones, pues el tiempo no espera, y si no lo hacía, las circunstancias se acomodarían a lo que mas fácilmente resultara. En eso, mi hermana me invitó a ir con ella en un viaje ciclista: el viaje a playa ventura. Todo el trayecto (o al menos eso es lo que se intenta) se tiene que hacer pedaleando. Costó $650 eincluía líquido de hidratación y lugares de hospedaje (usualmente un espacio para acampar). Fueron 4 días de pedalear, acampar adoloridísimos (el primer día sangré del perineo de tantas horas que estuve sentado en la bicicleta), platicar en la fogata del campamento, dormir húmedo y con frío, bañarme con agua fría (o apestar, por lo que preferí sufrir) y despertar temprano para pedalear entre 7 y 10 hr diarias. A lo largo de ese trayecto sin embargo, desarrollé algunas interesantes relaciones, una particularmente vale la pena mencionarla. El día que salimos, desde el zocalo de cuernavaca, éramos como 52 personas, de las cuales, solo había alrededor de 7 mujeres (la cifra exacta no la recuerdo). Todos los que estábamos allí éramos entusiastas del ciclismo así que portábamos uniformes de variados colores y estilos, pero con la constante del uniforme: lycra, jersey (una especie de playera pegadita), tenis, casco, guantes, paliacate, lentes (después de estar 8 horas pedaleando en la carretera, era de esperarse no?). Así que cuando salimos, me sentía algo cohibido, y en algún momento de distracción, con la vergüenza rondando por mis pensamientos, ví a una bella mujer.Pequeña, esbelta, de maravillosas proporciones, esculpida por el ejercicio. El incidente pasó sin mas resultado que el tenerla presente en mi mente y recordarla claramente. Conforme pasaron los días, resulta que ella llevaba el mismo paso que yo, y no me había dado cuenta porque en las diferentes paradas con fines de descanso yagrupamiento, yo me quedaba a echar relajo y salía casi al último, pero el segundo día recibí una severa llamada de atención debido a esto (no estaba ayudando al paso del grupo) así que comencé a salir casi al principio, y fue cuando me la encontré. El camino no era tan difícil como para no poder mantener una conversación mas o menos fluída, así que en los no pocos ratos en que estuvimos pedaleando juntos, tuvimos interesantes conversaciones. En aquellas épocas no era tan diferente de cuando iba contigo en el cuam. Así que era mas o menos tímido y reservado, a pesar de siempre haber tenido la facilidad de entablar una conversación amistosa con las mujeres antes que con los hombres (debido principalmente a que elrechazo venía de ellos y no de ellas). La considerable cantidad de libros que he leído me han aportado una cultura suficiente para entender de casi todo y no me considero malconversador. El caso es que en los días que pedaleamos, forjamos una amistad, pero ella comenzaba a gustarme (y creo que me estoy extendiendo demasiado, changos!) así que a diferencia de otras ocasiones para cuando me di cuenta de lo que me sucedía (porque contínuamentevigilo mis sentimientos), estaba platicando tranquilamente con la chica que me gustaba.

No hay comentarios.: