Neko

viernes, abril 08, 2005

He terminado el librillo ese: Hacia el edén. No está malo, de hecho, a través de él logré comprender el sadomaso, sin embargo su erotismo raya en lo vulgar. En sí no es mas que una insulsa historia de amor, pero es el universo en el que se desarrolla lo interesante. Ahora continuaré con el de Armand. Hoy no dormí, me la pasé viendo los últimos episodios de Ghost in the Shell y en realidad no me sentí mal, pero si me daban ganas de dormir.

La reunión de chamanas estuvo interesante, demasiado diferente de lo que había imaginado, aunque supongo que todavía tengo que digerirla. Allí me encontré a Toya, ex-maestra de inglés de la ECC cuando yo iba allí y aunque no tomé clase con ella, se acordó de mí.

¿Dormir? mañana lo necesitaré. Por ahora, de vuelta a las historias vampíricas... hace unos días que lo pensé: yo soy un auténtico vampiro de afecto. Del 2º semestre del 2000 para acá, sólo me he sentido satisfecho de amor una sola vez, el año pasado. Aunque siendo completamente estricto, no se necesitó tanto, sólo que las circunstancias me dieran lo que siempre anhelo: caricias afectuosas, amor explícito, contacto físico.

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